Hoy por la mañana me puse a recoger mi casa, como todos los días, hasta que algo llamo mi atención:

Había un pájaro carpintero en mi ventana asomándose hacia adentro. En mi casa anterior, todos los días llegaba un pajarito carpintero a postrarse en el barandal de la terraza o la ventana de la casa para después picotear el tubo de la chimenea causando un gran ruido.

Cuando nos mudamos de casa pensé que ya no pasaría algo igual, pero ahora veo muchos pajaritos carpinteros en los árboles pero sólo uno se asoma hacia dentro, estoy segura que era el mismo, o al menos, eso le dije a mi mente que pensara, ya que eso me alegró el día.

Uno elige lo que piensa, como la ropa que va a vestir a diario.

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