¿Haz viajado solo? ¿Te atreverías a hacerlo?

Me gustaría contarles mi experiencia de viajar en solitario. Sé que muchos de ustedes lo han hecho y estarán de acuerdo conmigo que es una experiencia bastante gratificante, algo que muchos no se han animado a hacer por miedo a lo desconocido. En mi caso, cuando le platicaba a mis amigas la decisión de lanzarme sola a cruzar el big charco (o sea el Atlántico) con destino a Roma, Italia, no faltaron las reacciones: ‘¡que miedo!’ ‘¡yo no lo haría!’… lo sé, lo sé, soy una persona muy aventada que le gusta vivir al máximo cumpliendo sus sueños.

Viajar te deja sin palabras y después te convierte en un narrador de historias” .- Ibn Battuta

La gente piensa que porque una es mujer viajando sola corre peligro. Sabemos que el peligro está en todas partes. Aunque la realidad de las cosas es que nunca estás sola, siempre conoces gente amable que intenta ayudarte.

En mi caso, por ejemplo, en ese primer viaje que hice a Italia, en el Aeropuerto de Monterrey conocí a una chica muy buena onda que me estuvo dando tips sobre el Aeropuerto de Madrid (mi primera parada). Me platicaba parte de su historia: se casó con un español y en esta ocasión le tocó viajar sola a Monterrey para visitar a su familia. Al principio le daba miedo hacerlo pero después comenzó a disfrutarlo. Platicábamos de las experiencias que me esperaban en mi primer viajar sola a Europa. Me platicaba de su experiencia de vivir en otro continente y eso me ayudaba a sentirme más segura. Cuando llego el momento de despedirnos, lo último que me dijo fue que estuviera abusada de las pantallas del aeropuerto porque a veces cambiaban las puertas de abordaje y Barajas (el Aeropuerto de Madrid) es bastante grande y tienes que tomar tu tiempo para llegar a tu puerta. Un tip bastante útil.

Un día antes de irme, estaba con la emoción, sentía el clásico nervio en el estómago por tanta felicidad. Claro que los papás son los primeros que se preocupan pero créanme que si te ven feliz a punto de cumplir tu sueño, cambia su perspectiva y eso te facilita aún más tu viaje. Sentir el apoyo de mi familia me fortaleció.

¿En algún momento tuve miedo? Definitivamente NO.

Más que miedo sentía esa adrenalina de tomar las maletas y caminar en esos aeropuertos internacionales que jamás imagine pisar. Sentía la emoción de aterrizar en Roma y escuchar a todos hablando italiano. Imaginaba todas las grandes experiencias que viviría, la cantidad de gente que conocería, los viajes que podría realizar dentro de Italia o en otros países cercanos. Ahora que lo pienso, en verdad jamás tuve dudas o miedos. En realidad sabía lo que quería y estaba consciente de los peligros que podría correr, pero eso me ayudó a incrementar el sentido común ante cualquier situación. En el momento en que llegué al Aeropuerto de Monterrey supe que estaba cumpliendo mi sueño.

Buscaba vivir una experiencia inolvidable en un país lejano con una cultura diferente y lo conseguí.

Viajar solo te ayuda a conocerte a ti mismo, a ser más responsable, más segura o seguro. Te ayuda a cambiar la perspectiva que tienes del mundo. Te demuestra tu propia fortaleza ante situaciones que no habías enfrentado en tu vida como el cambio de cultura. Conoces gente de muchas partes del mundo y a su vez, conoces un poco de cada una de sus culturas. Te llenas de anécdotas inolvidables como aquella vez que me perdí en Ámsterdam, la vez que me multaron en Roma o cuando pensaron que era una actriz famosa en el Aeropuerto de Newcastle, Inglaterra.

Espero que te animes a vivir esa experiencia de viajar solo, de verdad es algo que tienes que hacer aunque sea una vez en la vida. Y si ya lo viviste, comparte tu experiencia.

Viajar solo se convierte en una de esas experiencias que guardas por siempre en su corazón.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *