Un día como hoy 9 de noviembre de 1934, nace Carl Edward Sagan, astrónomo, astrofísico, cosmólogo, astrobiólogo, escritor y divulgador científico estadounidense, quien además fue, promotor de la búsqueda de inteligencia extraterrestre a través del Proyecto SETI y defensor del pensamiento escéptico científico.

”Mira ese punto. Eso es aquí. Eso es nuestro hogar. Eso somos nosotros. En el, todos los que amas, todos los que conoces, todos de los que alguna vez escuchaste, cada ser humano que ha existido, vivió su vida en este punto azul pálido”

Carl Sagan escribió estas palabras inspirado por una fotografía de la Tierra tomada el 14 de febrero de 1990 desde una distancia de 6.000 millones de kilómetros. La imagen, bautizada como ‘pálido punto azul’ (Pale Blue Dot), fue obtenida por la sonda Voyager 1 de camino hacia los límites del Sistema Solar.

La historia del Pálido Punto Azul

Esa imagen, en la que nuestro planeta aparece como un pequeño punto de luz inspiró a Sagan para escribir su libro ‘Un punto azul pálido’ y se convirtió rápidamente en una de las imágenes más emblemáticas e influyentes de la historia de la ciencia.

Está Fotografía fue tomada por la sonda Voyager en 1990, la cual fue lanzada el año 1977. Por cierto, esta imagen está considerada como una de las 10 mejores fotografías científicas de la historia.

Carl Sagan pidió tomar ésta foto al momento de llegar a Neptuno ”para demostrar nuestra humanidad, para sorprendernos y apreciar lo que tenemos”, esa fue la razón que Carl le daría a los científicos, pero no fue razón suficiente para ellos, quienes decían que al momento de girar podían perder el control de la transmisión y que además, no se podría ver la Tierra desde ahí por la oscuridad del espacio.  Sagan admitía que esa imagen no obtendría suficiente detalle para realizar un estudio científico de la Tierra, pero argumentaba que la imagen podría ser ilustrativa del lugar que ocupa el hombre en el Universo.

La idea de Sagan tardó 10 años en llevarse a la práctica. En 1989, el proyecto Voyager 1 estaba por finalizar así que Sagan renovó su petición llevándola personalmente al mismísimo Administrador de NASA alegando que, si esa foto no se tomaba entonces, se perdería la oportunidad para siempre. Finalmente su petición fue aprobada y fue el 14 de febrero de 1990 que las cámaras del Voyager 1 se orientaron hacia la Tierra. Al momento de girar la Sonda con una gran apuesta a qué funcionara, los rayos del Sol crearon una línea momentánea de luz por lo cuál logramos visualizar nuestro hogar, logrando tomar la fotografía más lejana a nuestro planeta, desde la órbita de Neptuno a 6 mil millones de Kilómetros.

La reflexión de Carl Sagan es tan profunda que emociona. Se los comparto en este emotivo video:

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