Más de la mitad de la humanidad les gusta la música de The Beatles, y cada uno de ellos tiene a su beatle favorito, el mío es George.

Siempre me e identificado con George Harrison por su libertad, sus canciones, su perfil bajo y su búsqueda espiritual.  Un día como hoy, 29 de noviembre de 2001 dejaba este planeta a causa del cáncer de pulmón.

George Harrison, músico multiinstrumentista, compositor, cantautor, productor musical, productor cinematográfico, actor británico y guitarrista de una de las bandas más influyentes del mundo, fue pieza única dentro del cuarteto de Liverpool dejando un legado musical y artístico con rasgos sublimes y espirituales convirtiéndolo en uno de los músicos más influyentes de la historia y uno de los 100 guitarristas más grandes de todos los tiempos.

Curiosidades del ‘Beatle místico’

Como cualquier persona famosa e influyente en el mundo, existen varias curiosidades que más de uno no conocía sobre ‘el beatle callado’ como que medía 1.77 cm y su color favorito era el púrpura. Además, no se hablaba con John Lennon cuando lo asesinaron en 1980.

Su primer acercamiento a la música fue a la edad de 12 años debido a que tenía una nefritis (inflamación de los riñones) y durante su convalecencia se compró su primera guitarra. Antes de dedicarse a la música, George fue aprendiz de electricista, esto le ayudarían al momento de experimentar con sonidos nuevos.

George fue quién le insistió a su compañeros del cuarteto de Liverpool a experimentar con el LSD luego de ‘probarlo por accidente’ cuando su dentista puso unas gotas en su té durante una fiesta. Esto influenció canciones como Tomorrow Never Knows o Lucy in the Sky with Diamonds.

Siempre apoyó el arte y como quería darle más valor, montó la productora cinematográfica Handmade Films con el único fin de ofrecer a los Monty Phyton (grupo británico de seis humoristas) un lugar en donde desarrollar sus películas. Apareció en algunas tomas de ‘ La vida de Brian’ (1979) interpretando a Mr. Papadopolous. Escribió una canción sobre piratas, y claro, interpretó a uno (llamado el Pirata Bob) en televisión con toda la indumentaria y estilo característico.

En los 80’s publica su autobiografía llamada ‘I me mine’ en donde destaca su gusto por la jardinería y la Formula 1. Sabemos que es conocido por tener gustos moderados y por estar más enfocado hacia la vida espiritual, sin embargo,  sentía una gran fascinación por la Fórmula 1, a tal punto, que llegó a ser dueño de un auto de carreras con un valor estimado de un millón de dólares. En los agitados tiempos de la beatlemanía, su pasión por la F1 se mantuvo en segundo plano pero siempre estuvo al tanto de lo que sucedía en la máxima categoría. De hecho, cada vez que podía asistía a alguna carrera, generalmente en Mónaco, como fue el caso de 1967, cuando Los Beatles ya habían dejado de realizar agotadoras giras para tocar en vivo. En aquellos tiempos tampoco ocultaría su devoción por los autos de calle, esos que suelen robar suspiros a su paso, que le transmitían increíbles sensaciones a diario.

George invitó a miembros del club de motociclistas (y sospechosos de ser una banda criminal) Hells Angels a las oficinas de The Beatles en Londres a través de un memo circulado al staff de Apple donde George informa que ha autorizado al clan de los motociclistas a quedarse en las oficinas de la calle Savile Row y poniendo a su disposición al personal.  Serían una docena de motociclistas instalados en las oficinas de Apple por indicación del buen George, quien los conoció en California en Octubre y Noviembre mientras se quedó en Los Ángeles para producir los tracks del primer álbum de Jackie Lomax “Is This What You Want?” . Eventualmente, el mismo George tuvo que encargarse de sacarlos de allí, tras una serie de -predecibles- incomodidades.

Sabemos que formó parte del grupo The Traveling Wilburys junto a Bob Dylan, Tom Petty, Jeff Lynne y Roy Orbison grabando algunos discos bajo pseudónimos, los de George eran Nelson Wilbury y Spyke Wilbury. Era algo así como Cosme Fulanito o Regina Falange de la música. Por cierto, le dio el nombre de ‘Travelling Wilburys’ después de un error en el estudio. La palabra “Wilbury” se inventó mientras trabajaba en su álbum ‘Cloud Nine’ de 1987 con Jeff Lynne como coproductor. Cuando se enfrenta a errores de grabación causados ​​por equipos defectuosos, Harrison le comenta a Lynne: “Los enterraremos en la mezcla”. La línea finalmente se acortó a “Wilbury”, un descriptor general para errores menores de desempeño e imperfecciones.

A mediados de los 70’s, la NASA planeaba enviar al espacio dos cohetes que contuvieran objetos que sirvieran como enlaces para comunicarse con seres de otros mundos. La organización veía como obvio que una canción de The Beatles debía ser incluida. De hecho, el astrónomo y autor Carl Sagan, sugirió Here Comes The Sun, escrita por George. Lamentablemente, la productora EMI, que tenía los derechos sobre la pieza, descartó la idea por completo. Damn!

Fue el primero de The Beatles que visitó Estados Unidos al hacer un viaje desde New York hasta St. Louis, lo que le dio la oportunidad de estar en el país sin la histeria que se manifestaría con la Beatlemanía. Ademas, fue el primer beatle en conocer a un presidente estadounidense cuando fue invitado por Jack, hijo del presidente de ese entonces Gerald Ford. Jack dijo que invitó a George y amigos a la Casa Blanca porque había sido invitado detrás del escenario en el show de Salt Lake City. “Fueron tan hospitalarios conmigo que quise devolver el favor”.  Así que George, su padre Harry, Billy Preston, Tom Scott y Ravi Shankar almorzaron en la Casa Blanca la tarde del 13 de diciembre de 1974.

Después de la ruptura de The Beatles, George sería el primer miembro de la banda que lanzaría un disco en solitario con la ayuda de Ringo Starr y Eric Clapton. Este proyecto representó un trabajo personal en el que puso dedicación y en el cual pudo expresar plenamente su perspectiva musical. Como sabemos, la convivencia de la banda en el estudio se hacía cada vez más difícil. Así que, a principios de 1969, George renunció y al llegar a su residencia compuso Wah Wah, una canción que, en pocas palabras, engloba la frustración del músico por lidiar con las dificultades y egos de los otros miembros de la banda durante las grabaciones.

Sabemos que su segunda esposa es de origen mexicano (yeii) quien asegura que una de las pasiones de George era la música Mexicana como Los Panchos, y por ende las películas de nuestro país. Me pregunto si también era fan de las películas de El Santo.

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