Quisiera compartirles mi experiencia viajando por todo California, desde San Diego hasta San Francisco.

Siempre quise viajar por carretera, de esos viajes que no planeas y simplemente lo haces con tus mejores amigos.  Ir de pueblo en pueblo, conocer, disfrutar de bellos paisajes, comer cosas deliciosas, en fin.

Hace un par de semanas tomamos carretera rumbo a San Francisco partiendo desde San Diego, serían 8 horas aproximadamente, pero con las paradas continuas el viaje se prolongó a un día entero. La primera parada fue en Los Angeles entrando los primeros rayos del sol por la mañana. Llegamos a desayunar algo rápido, ya que habíamos salido de casa a las 5 am. Un café calientito fue mi acompañante en el asiento trasero de aquel mustang convertible. Durante algunas horas de viaje, mientras la música country comenzaba a sonar, podía contemplar aquellos bellos paisajes que California tiene. La última vez que vi unos paisajes tan bellos fue cuando recorría Italia en el tren. No se comparan.

Antes de llegar a San Francisco teníamos que hacer una parada obligatoria en el Paso Robles para cumplir con una cita de trabajo de uno de los viajeros en este recorrido. Lo primero que se me vino a la mente fue aquella película que justo una semana antes había visto: ‘Destination Wedding’ con Keanu Reeves y Winona Ryder y es precisamente en ese pueblo donde desarrolla la película y claro, me llamo la atención. Por cierto, no me gustó la química entre Keanu y Winona. Antes de llegar al primer destino, pasamos por Bakersfield lugar donde nació la música country y la banda de nu metal, Korn.

Y entonces, lo ví…

Dimos vuelta en la carretera 46 en Lost Hills, California cuando de repente vi en aquella esquina una imagen grande de James Dean, justo estábamos en Blackwells Corner, la gasolinera donde James hacía su última parada antes de perder la vida en aquel accidente automovilístico. Se supone que James iría a ver a sus amigos a el Paso Robles para salir a la carrera de coches en la que competiría en Salinas, California con su ”Little Bastard”. Nosotros tomábamos la misma ruta que 26 millas después nos llevaría al cruce de la carretera 41 y 46 llamada ‘James Dean Memorial Junction” justo donde sucedía el fatal accidente hace 64 años. En ese lugar puedes ver un letrero con 3 palabras que forman parte de una de sus frases mas emblemáticas ‘Dream, Live, Die’ junto a varios ramos de flores que la gente pasa a dejar.

Continuando aquel recorrido, y yo, que no quería moverme de ahí, llegamos a el Paso Robles. Resulta que durante el camino podrías contemplar varios robles, muy grandes y verdes. Con 36 grados centígrados y un sol que quemaba sin piedad, conducíamos por la pequeña ciudad para cumplir con las obligaciones laborales y después, emprender el viaje hasta San Francisco haciendo una parada relámpago en Salinas para poder comer algo. Estábamos a pocas horas de San Francisco así que decidimos viajar por la costa de Santa Cruz donde pudimos contemplar el atardecer con un bello ocaso en el océano y claro, comer unos deliciosos ostiones.

Llegando a San Francisco.

Llegamos de noche a nuestro destino y lo primero que hicimos fue bajar la capota del auto convertible para poder recorrer el Golden Gate Bridge con la luna de fondo. Aunque el aire estaba muy frío, no lo sentía porque estaba emocionada recorriendo el Puente que jamás pensé que iba a pisar. Después del Puente pasamos por Lombard Street, mundialmente famosa por ser la calle más sinuosa de Estados Unidos y donde Alfred Hitchcock, en su película Vértigo, sitúa en el número 900 de esta calle el hogar del protagonista.

Llegamos al hotel situado en Union Square, la zona mas comercial y animada de San Francisco y vaya que si estaba animada ya que podíamos ver una cantidad de vagabundos y prostitutas en el barrio, ya me habían dicho que vería muchos  vagabundos en las calles pero uno nunca se imagina lo real que es. Salimos por unos cocktails a Mr. Bing’s, un barecito que se encuentra en la esquina de Columbus Ave, un lugar pequeño pero muy ameno que les recomiendo visitar. Por cierto, a Anthony Bourdain le gustaba mucho ese lugar.

Al día siguiente, salí a caminar un poco por las calles de San Francisco, no recordaba lo mucho que me encanta caminar en la gran ciudad, me vino a la mente mis días en Europa y lo mucho que amaba mis caminatas por la ciudad. Me gusta vivir en la montaña alejada del tráfico y el ruido, pero no voy a negar que me encanta la ciudad.  Yo crecí en una de las más grandes e importantes ciudades en México: Monterrey y eso me da crédito.

Después de mi paseo, salimos a un increíble crucero por la bahía de San Francisco navegando por debajo del emblemático Puente Golden Gate, rodeando la famosa Prisión Federal de Alcatraz con una hermosa vista al horizonte teniendo la oportunidad de ver la fauna local, en esta ocasión, tuvimos la oportunidad de ver algunos delfines y claro, la maravillosa vista a la gran ciudad.

No podíamos dejar pasar la oportunidad de tomar el mejor café irlandés en el famoso Buena Vista Bar, aunque este café se invento en Irlanda, en este lugar de San Francisco es donde se hizo famoso. ¡Una verdadera delicia!

Dos increíbles días en San Francisco y no podíamos retirarnos sin antes ponerle la cereza al pastel: un paseo por Haight-Ashbury, el barrio hippie de San Francisco en un día soleado y lleno de vida, de verdad se podía respirar el amor de verano como en el 67. No podía dejar de visitar la casa donde vivió Janis Joplin en el numero 635 de la calle Ashburyy, mientras que Jimmy Hendrix vivía a una cuadra, en la calle Haight. Ambas casas fácilmente reconocidas por los colores: la casa de Janis color rosa y el depa de Hendrix color rojo, justo arriba de una tabaquería. Una experiencia que no se deben perder.

Falto mucho por ver en San Francisco pero eso es solo una excusa para regresar pronto.

De regreso a San Diego

Tomamos carretera de regreso a San Diego, tomamos nuestro tiempo para poder disfrutar de los paisajes de California. Pasamos a hacer una parada express en Fairfax y pasar la noche en San Rafael en donde llegamos a un restaurant bar llamado Terrapin Crossroads fundado por el ex bajista de Grateful Dead, Phil Lesh. En el lugar se presenta un grupo con música en vivo y al menos un integrante de la banda es alguien famoso. Lo he clasificado como el segundo lugar más feliz que conozco (el primero es Hussong’s en Ensenada pero ya hablaremos de ese lugar.)

Continuando nuestro viaje en carretera cruzamos por Oakland para pasar por San Jose, la ciudad que vio nacer a Scott Weiland. Llegamos a Monterey y me sentí tan cerca de casa, si no fuera por la falta de esa ‘r’. Llegamos a comer los más deliciosos ostiones que e probado a un restaurant bar llamado A.W Shucks ahi conocí mi nuevo tequila favorito: el Chamuco Reposado.

El viaje continuaba y teníamos que aprovechar la luz del día así que decidimos bajar la capote del coche y disfrutar de Big Sur, una de las rutas más hermosas del mundo, si no es que la mas hermosa, es uno de esos destinos que gente de todas partes del mundo viene a recorrer, y para hacerlo aun más hermoso, nos toco contemplar un bellísimo ocaso.

Continuamos el recorrido hasta llegar a San Luis Obispo directo a comer los mejores tacos que e comido en California: Tonita’s Mexican Food, en donde te atiende la señora Antonia, Toñita pa’ la raza, quien por cierto, es una excelente anfitriona junto con la gente que trabaja en el restaurante, me hicieron sentir como en casa. Es un lugar que no deben perderse si su ruta los dirige hacia este lado.

La vida nocturna en San Luis Obispo es 100% millennial, no encontramos algún bar para chavorrucos de nuestra edad, la calles llenas y los bares abarrotados, así que nos quedamos en un barecito a escuchar desde reguetón del viejo hasta lo mas nuevo en música que no conozco. Divertido…

En la recta final del viaje llegamos a Solvang, un pueblito danés en California. 35 grados con mucho sol pero así recorrimos la pequeña ciudad aún con la capota del coche abajo.

LLegamos a San Diego en la noche directo a cenar sushi, recordando el recorrido, lugares y paisajes que vimos durante el viaje.

¡Gracias por acompañarme en este recorrido!

 

 

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